Toma de conciencia

Transformación de creencias limitantes y patrones kármicos

Libertad Corporal y Emocional Profunda es una toma de conciencia, un darse cuenta de los patrones mentales automáticos que se apoderan de nosotros y no nos permiten conectar con la sensación de dicha que habita en el corazón. Desde que llegamos a este mundo recibimos un sistema de creencias impuesto por nuestras familias, escuelas, medios de comunicación y sociedad en general. Como niño o niña pequeñ@ resulta imposible escapar de este sistema de creencias que, a veces, caen sobre nosotr@s con todo su peso aplastante y nos causan desarmonía a todos los niveles. Como niños y niñas no entendemos esas creencias; a veces, si tenemos esa suerte, nos revelamos contra ellas, y otras veces, simplemente, agachamos la cabeza sin más remedio, hasta que llega un momento en que nos olvidamos de lo que una vez pensamos o soñamos como niñ@s, haciendo nuestras esas creencias que un día tanto daño nos causaron. Nos volvemos adultos autómatas, desconectados del corazón y de la ilusión que un día sintió el niño o la niña que fuimos. Recuerdo, cuando era niña, soñar con “salvar al mundo de tanta maldad”. Me quedaba esperando por las noches pegada a la ventana, dispuesta a hablar con los ladrones que entraran a robar en mi casa, preguntarles qué les había llevado a cometer tales acciones y sugerirles que había otros modos de vivir. Siempre, de niña, tuve esas sensaciones. No entendía ni percibía la maldad, pensaba que siempre había una posibilidad para las personas para sanar si conectaban con sus corazones.

Ahora, a mis 35 años, lo sigo pensando. Aunque la diferencia es que ahora entiendo que no es un proceso rápido ni sencillo. La maldad entendida como tal al final no es sino una energía surgida a raíz de un compendio de emociones de muy baja vibración, como la rabia, el miedo, el dolor emocional, la venganza, los celos. Todas esas emociones juntas condensadas y sin trabajar pueden generar maldad. Y la maldad también está relacionada con patrones kármicos que hemos venido a resolver en esta vida. El karma, tal y como lo entienden los orientales en el Budismo e Hinduismo, es la Ley de Causa Efecto. Cualquier ACCIÓN que hagamos físicamente, verbalmente o mentalmente a través del pensamiento es karma, acciones. Si haces bien, felicidad como resultado, si haces mal, sufrimiento como resultado. En ese caso, es una Ley. El Karma depende de cada uno de nosotros, nadie puede cambiarlo por ti. El Karma es consecuencia de vidas pasadas. Gracias al Dharma, cualquier práctica espiritual, podemos liberar nuestro karma. El karma es la energía o conciencia en acción; la ley de la causa y el efecto y de represalia. También llamada la ley del círculo que decreta, que cualquier cosa que hagamos regresa a su punto original para resolverse. Pablo dijo, “Lo que el hombre siembra, eso también cosecha”. Newton observó que para cada acción hay una reacción igual y opuesta.
La ley del karma exige la reencarnación del alma hasta que todos los ciclos kármicos se equilibren. Así, de una encarnación a otra el ser humano determina su destino por medio de sus acciones, incluyendo sus pensamientos, sentimientos, palabras y obras.

Karma son todas aquellas acciones o situaciones que hemos venido a experimentar en
esta vida para ascender en nuestro viaje de ascensión espiritual. No hay nada que a nivel cósmico no sea perfecto. Todo está entrelazado en un sistema de conexiones perfectamente diseñadas, aunque a veces nuestra limitada mente humana no nos deje
comprenderlo.

Libertad Corporal y Emocional Profunda propone una revisión de todo el sistema de
creencias para poder transformarlas en pensamientos positivos y por ende en acciones
positivas que ayuden a elevar la vibración de oscuridad de los centros inferiores, crear
más conciencia para manifestarar la vida que siempre soñamos.

Toma de conciencia. Transformación de creencias limitantes y patrones kármicos

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