Sobre Cristina y su vuelo

Tallers de bendición de útero
Cristina es la mujer solar. Una mujer que renace tras casi 20 años de trabajo emocional profundo debido al diagnóstico de una “enfermedad mental” .Y lo escribe así, entre comillas, porque lo que durante todo este tiempo fue su yugo, un diagnóstico fatal, una cárcel; hoy es la llave a su liberación, un don y un regalo que le abre las puertas a nuevas perspectivas y formas de mirar el mundo.

Cristina lleva toda su vida viajando por el mundo. Con madre húngara y padre español, nace, se cría y crece en España, pero desde el útero de su madre ya conoce los trenes de Europa Central (por poco su madre le da a luz en uno de ellos) y pasa toda su infancia a caballo entre España y Hungría. Bilingüe de nacimiento (húngaro), desde muy temprana edad va estudiando otros idiomas (inglés y francés), llegando prácticamente cuatrilingüe a la juventud.

Desde siempre le fascina el contacto con otras culturas. Ha vivido en lugares recónditos del planeta: Toronto, con el lago Ontario y las cataratas del Niágara cerca (Canadá), Estambul (Turquía), Uganda y Kenia (África) y Santo Domingo (República Dominicana). Desde bien chiquita le encanta convivir con gente de culturas, idiomas y religiones diferentes.

Tras su fatal diagnóstico de trastorno bipolar con 18 años y tras su primera crisis, Cristina renace como el ave fénix. Siempre lo hace, y renace más fuerte, más sabia y más libre.

Tras estudiar la carrera de Educación Social en la Universidad Complutense de Madrid, se especializó en Inmigración y Mediación Social Intercultural en la E.M.S.I (Escuela de Mediadores Sociales para la Interculturalidad) y realiza cursos de especialización educativa (dinámica de grupos, educación penitenciaria, formación en drogodependencias y adicciones, intervención socioeducativa con menores en conflicto social, entre otros) en la Escuela Pública de Animación, Ocio y Tiempo Libre de la Comunidad de Madrid.

Empieza también su andadura por la carrera de Antropología Social y Cultural en la Universidad Complutense de Madrid, de la que sale espantada tras un tiempo. Como siempre, parece que los centros de enseñanza matan el espíritu libre y crítico de las personas a la hora de investigar y aprender (que es al fin y al cabo de lo que se trata), y después de tener que memorizar al pie de la letra lo que varios profesores tratan de enseñarle en asignaturas realmente absurdas (a ella se lo parecían), sale de ahí y decide seguir su propio camino de estudio socio-antropológico. Por su cuenta y de manera autodidacta.

Tras tres años de experiencia profesional con colectivos desfavorecidos en Madrid, se da cuenta de que la Vida le acerca siempre grupos de mujeres en riesgo necesitadas de especial atención (mujer inmigrante, mujer drogodependiente, mujer presa, mujer adolescente cumpliendo medidas judiciales…).

Lo siente como una llamada: por ahí está su camino.

En julio del 2008 emprende un nuevo vuelo. Esta vez a Santo Domingo (República Dominicana), para hacer prácticas del curso “Intervención Socioeducativa con Menores en Riesgo y Conflicto Social” impartido por la Escuela Pública de Animación, Ocio y Tiempo Libre de la Comunidad de Madrid. Su sector de intervención esta vez será “Infancia, Adolescencia y Juventud Callejera dominicana y haitiana” en una pequeña asociación local (Niños del Camino). Llega para estar 6 meses y se queda casi 3 años, enamorada de su trabajo, de la isla y de las personas que ahí se va encontrando, especialmente de Angelo: su compañero de vida, su gran Amor y Amigo, padre de sus dos hij@s: Miguel y Sofía.

Tras un intenso y duro recorrido por la realidad de l@s callejer@s dominican@s, con quienes establece  profundos lazos afectivos, consigue trabajo en el Movimiento de Mujeres Dominico Haitianas (MUDHA). Aquí se queda un tiempito, largo y movido, conociendo de primera mano los bateyes de la capital dominicana, la dura realidad de los dominican@s de ascendencia haitiana, apátridas y totalmente desprotegid@s.

…Los eternos olvidados….

Trabaja coordinando toda la parte educativa de este gran movimiento de mujeres liderado por Sonia Pierre (que en paz descanse). Se hago responsable de una pequeña escuelita del batey Palmarejo, donde acuden niños y niñas de padre y madre haitian@s nacid@s en Dominicana. El conflicto social que viven estas familias es un drama, pues por el anti-haitianismo que se respira en el país y principalmente en el Gobierno Dominicano, los niños nacidos de madres haitianas no reciben la nacionalidad dominicana. Pero Haití tampoco se la otorga pues no han nacido ahí, ni hablan creolle ni son haitianos. Así que nos encontramos con un sector de población que es apátrida y vulnerable ante la ley, pues por no tener, muchos no tienen ni certificado de nacimiento.

…Los “Sin-Nombre”, como diría el gran Eduardo Galeano.

Ahí permanece feliz y en lucha, en medio de un tiempo de revueltas políticas, de manifestaciones por cambios constitucionales a nivel nacional. Desde el Movimiento de Mujeres Dominico Haitianas (donde es la única extranjera pero siempre se siente como una más), realiza  toda una profunda investigación socio-antropológica de la realidad dominicana.

Poco tiempo después sale de ahí y en su aventura encuentra trabajo en Asociación Navarra Nuevo Futuro. Ahí permanece casi un año coordinando los proyectos de Cooperación Internacional que tienen en la isla, concretamente responsable de la parte educativa (una vez más) de un proyecto educativo que trabaja con temas de abuso sexual de menores en varios barrios marginales de Santo Domingo.

En todo este lío se queda embarazada de su primer hijo en aquella pequeña isla del Caribe en septiembre del 2009, y tras pasar un fantástico embarazo lleno de luz, calor y bachata por todas las esquinas, embarazo con sabor a mango y canela donde sigue conociendo a auténticos ángeles en su vida, da a luz en una pequeña clínica de la Calle Bolívar, en el centro de Santo Domingo.

18 meses más tarde y ya de vuelta en España, en medio de una bellísima lactancia prolongada y crianza con mucho apego y amor, su UTERO fuerte y fértil le da otro maravilloso fruto del amor compartido con Ángelo. Esta vez una preciosa niñita de ojos negros y belleza taína sin igual a la que deciden llamar (desde antes de concebirla) Sofía Luna, nombre universal que evoca la sabiduría ancestral femenina.

En el embarazo de Sofía se siente mucho más consciente, más meditativa, más silenciosa y más “para dentro”

…Se nota que en su vientre habita una linda mujercita indígena con su fuerza y sabiduría femenina…

Las ganas férreas de parir en casa le acercan a la verdadera espiritualidad: la de las mujeres indias y negras de donde quiera que sean. Las auténticas y genuinas, porque asimismo me siento yo. Tras 9 maravillosos meses de conexiones intrauterinas, de conversaciones sin necesidad de palabras, de meditaciones, lágrimas y sonrisas, y algún que otro miedo; consigue PARIR a su preciosa muchachita en miniatura en el salón de su casa, de pie como aquellas indias que se agarraban de los árboles, dándole la bienvenida con el GRITO DE LA VIDA y con el dolor más salvaje y bello jamás sentido hasta ahora.

Se convierte en mi bi-mamá con sus 30 recién cumplidos y descubre qué diferente y complejo es ser MADRE de dos hij@s…cuántos sentimientos y lazos afectivos se entretejen, cuántos miedos se proyectan, cuántos recuerdos se despiertan… Criar, Lactar, Mimar y Proteger a su nueva cachorrita humana que llega al mundo delicada y vulnerable, y a la vez Cuidar y Educar al nuevo hermano “mayor” que sigue siendo un bebé de 2 años y 2 meses…Todo un reto a afrontar.

En estos meses de bi-crianza y sintiéndose en conexión plena y profunda con todas las mujeres de la tierra, mujeres guerreras y sabias, va comprendiendo su misión en esta vida, en esta Tierra, en este plano…

Trabajar con y junto a otras mujeres. Por ellas y para ellas. Por nuestro pasado común, por el inconsciente colectivo femenino. Por nuestro Ahora, por nuestro Mañana. Por nuestros hijos e hijas, por nuestr@s ancestr@s….

Tras estudiar diversas técnicas holísticas de sanación ancestral, Cristina se especializa en lo que bien conoce: la liberación físico emocional. A la vez, combina este trabajo con su pasión por la infancia y actualmente estudia para ser Maestra de Educación Primaria con la esperanza de poder algún día llevar su línea de trabajo a las escuelas.

Con los años, y tras su llegada a Reino Unido en verano del 2017, Cristina consigue abrazar su polaridad masculina y abrir su campo de trabajo a hombres que deseen, a su vez, conectar con su esencia femenina y con su corazón.

Así nace la Mujer Solar . Te diré que, si así lo deseas, te acompaño en  el proceso de descubrimiento de quién tú realmente eres, sin miedo…sin dolor ni apegos al pasado. Para eso llevo ya más de una década formándome: primero en el mundo de la educación, después en el de las terapias alternativas-medicina natural: los dos amores de mi vida. Y en mi día a día y desde mi trabajo, sigo estudiando y formándome para ofrecerte el mejor asesoramiento.

Cristina, La Mujer Solar, quiere crear una nueva sociedad. Más humana y entregada. Más conectada y concienciada. Más tolerante y auténtica. Más justa y equitativa. Más empática y sensible. Una sociedad que potencie seres humanos conectados con su corazón y su propósito.

El cambio empieza en ti…si quieres, yo te acompaño.

Con Amor,

Cristina
Meditación_Respiración Ovárica

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